
















INGREDIENTES
Limpian delicadamente la piel sin agredirla ni resecarla.
Para una hidratación óptima de la piel y el mantenimiento de la película hidrolipídica.
Agua, sulfonato de olefina C14-16 de sodio, coco-glucósido, coco-betaína, glicerina, perfume (fragancia), ácido cítrico, benzoato de sodio, sorbato de potasio y fitato de sodio.

RESULTADOS
• +35 % de hidratación 3 horas después1
• 100 %: la textura es agradable, se enjuaga fácilmente y permite un lavado suave3
• 100 %: se respeta el equilibrio cutáneo3
• 95 %: la piel se siente cómoda y calmada de inmediato3
• 95 %: la sensación de picazón ha disminuido3
• 91 %: la piel está hidratada y las sensaciones de tirantez e irritación han disminuido3
1- Mediciones corneométricas, 21 voluntarios.
3- Autoevaluación: 23 sujetos con piel sensible, 21 días, 1 aplicación al día, % de satisfacción.

FAQ
Es una condición en la que la piel presenta sequedad extrema, irritación y picor frecuente. Puede aparecer en todas las edades y suele estar relacionada con una barrera cutánea deficiente y una inflamación crónica.
La piel atópica produce menos lípidos naturales y proteínas esenciales, lo que la hace más permeable y vulnerable a irritantes y alérgenos. Esto desencadena inflamación, enrojecimiento y sensación de picor.
Omega 3, 6 y 9, niacinamida, manteca de karité, azúcares biomiméticos y activos antiinflamatorios ayudan a reparar la barrera, reducir el picor y prevenir nuevas crisis.
Se recomienda aplicar dos veces al día, especialmente después del baño. La constancia es clave para mantener la piel nutrida, reducir los brotes y mejorar su confort general.
Hidratar implica aportar agua a las capas superficiales de la piel, mientras que nutrir consiste en aportar lípidos que restauran la barrera. Ambos pasos son esenciales para tratar la sequedad extrema.
Evitar duchas calientes, productos con perfume o alcohol y ropa irritante. Es clave aplicar cuidados calmantes con textura rica que alivien el picor y restauren la función protectora de la piel.
Sí. Los limpiadores suaves sin jabón ayudan a preservar el equilibrio del manto lipídico y a prevenir la resequedad, evitando agravar los síntomas.
Sí. Los productos adecuados para piel atópica suelen estar testados pediátricamente y son seguros desde el nacimiento. Ayudan a calmar la piel y a reducir la frecuencia de los brotes.
Sí. El frío, el viento, el calor seco y los cambios bruscos de temperatura pueden deshidratar más la piel. Es importante adaptar la rutina a las condiciones climáticas para protegerla mejor.
Reduce la intensidad y frecuencia de los brotes, calma el picor, mejora el confort y refuerza la barrera protectora. La constancia es fundamental para mantener la piel en equilibrio.
Sí, recomendamos ampliamente visitar a un dermatólogo, quien tendrá una opinión profesional y podrá diagnosticar y recomendar productos de acuerdo a las necesidades de tu piel.







