











INGREDIENTES
8% GLUCONOLACTONA
Purifica y alisa la piel, disminuye la apariencia de los poros y deja la piel más limpia y uniforme.
5% NIACINAMIDA
Activo multicorrector de referencia que disminuye la producción de sebo, ayuda a prevenir la aparición de marcas y calma la piel.
2% ÁCIDO LACTOBIÓNICO
Afina y alisa la textura de la piel, reduce las imperfecciones y ayuda a limitar la aparición de nuevas imperfecciones.
2% GLUCONATO DE ZINC
Regula el exceso de sebo y acción cicatrizante.
LAB23.03/C.28C – INGREDIENTES: AGUA, ISOPENTILDIOL, ALCOHOL DESNATURALIZADO, GLUCONOLACTONA, NIACINAMIDA, ÁCIDO LACTOBIÓNICO, HIDRÓXIDO DE SODIO, GLUCONATO DE ZINC, PERFUME/FRAGANCIA.

RESULTADOS
- 40% de reducción de imperfecciones después de 2 semanas1.
80% notó que seco los granos corporales al cabo de 3 días2.
85% notó una piel limpia y más saludable 2.
85% notó menos marcas residuales en su piel 2.
75% notó que previene manchas post inflamatorias 2.
1 - Evaluación clínica en 20 voluntarios durante 21 días, incluyendo 14 días de aplicación dos veces al día, % de variación.
2 - Efecto percibido. Autoevaluación de 20 voluntarios durante 21 días, incluidos 14 días de aplicación dos veces al día, % de satisfacción.

FAQ
Las imperfecciones suelen aparecer por un exceso de sebo, obstrucción de los poros y proliferación bacteriana. Factores como cambios hormonales, estrés, dieta alta en azúcares o contaminación también pueden empeorar los brotes y generar más imperfecciones.
La piel con tendencia acneica necesita limpiar el exceso de sebo e impurezas sin dañar su barrera natural. Usar limpiadores suaves con activos purificantes ayuda a reducir brotes, equilibrar la producción de grasa y mantener la piel fresca y saludable.
Activos como la niacinamida, la gluconolactona (PHA), el ácido salicílico (BHA) y el ácido azelaico ayudan a disminuir granos y puntos negros. Regulan el sebo, desobstruyen los poros y mejoran la textura de la piel sin resecarla.
Los PHA son exfoliantes suaves que eliminan células muertas sin irritar, ideales para piel sensible o con tendencia al acné. A diferencia de los AHA o BHA, también hidratan y aportan propiedades antioxidantes, lo que ayuda a mejorar la textura y reducir imperfecciones.
Sí. La hidratación es fundamental incluso en piel grasa o con acné. Los hidratantes no comedogénicos reparan la barrera cutánea y evitan que la piel produzca más grasa como mecanismo de defensa, ayudando a mantenerla equilibrada.
La niacinamida regula la producción de sebo, reduce rojeces, mejora la textura y refuerza la barrera cutánea. Además, tiene propiedades antiinflamatorias que ayudan a disminuir la irritación y a atenuar las marcas residuales de los brotes.
El ácido azelaico, la niacinamida, los PHA y los derivados de la vitamina C ayudan a unificar el tono de la piel. Reducen las manchas oscuras y rojas posteriores al acné, favoreciendo una piel más clara y uniforme.
Para prevenir brotes es importante usar tratamientos con ingredientes seborreguladores y antibacterianos, siempre en fórmulas que respeten la barrera cutánea. Se deben evitar productos demasiado agresivos o astringentes que causen resequedad y desequilibrio.
El acné puede comenzar en la adolescencia, pero también es frecuente en la edad adulta. Una rutina específica puede iniciarse desde los primeros signos de piel grasa, poros obstruidos o brotes recurrentes, sin importar la edad.
Sí, siempre que el maquillaje sea no comedogénico y se retire correctamente al final del día. Una buena limpieza y el uso de productos adecuados ayudan a mantener la piel libre de obstrucciones y prevenir nuevos brotes.
Sí, recomendamos ampliamente visitar a un dermatólogo, quien tendrá una opinión profesional y podrá diagnosticar y recomendar productos de acuerdo a las necesidades de tu piel.





