












INGREDIENTES
Ceramidas que protege la piel contra los efectos nocivos de los ácaros del polvo en el deterioro de la piel. Limita la adhesión de 2,5 micropartículas contaminantes, que exacerban la irritación y la picazón.
Fructano derivado de Ophiopogon japonicus, o lirio enano apoya la microbiota cutánea, refuerza defensas naturales de la piel, calma y reconstruye la barrera cutánea.
20.3% Aceite de semilla de Girasol ricos en Omega 3,6 y 9 + 10% aceite de coco para suavizar + 6% manteca de babasú hidratar y proteger + 5% aceite de ricino para nutrir. No comedogénico.

RESULTADOS
• +41 % de hidratación3
• El 95 % de la piel se calma y se alivia de inmediato, y se siente cómoda1
• El 100 % de las rojeces, la sensación de tirantez y la comezón se reducen1
• El 95 % nota que la calidad del sueño de su hijo mejora2
• El 95 % afirma que el producto previene los picos de sequedad severa1
• En un 95 %, la piel se siente calmada y cómoda1
• 48 horas de hidratación3
• En un 91 %, las irritaciones no reaparecieron4
• En el 86 % de los casos, disminuyen la sensación de picazón y la necesidad de rascarse4
1- Autoevaluación en 23 voluntarios durante 21 días de aplicación diaria, % de satisfacción.
2- Autoevaluación en 22 niños de 3 meses a 3 años, durante 21 días de aplicación diaria, % de satisfacción.
3- Corneometría en 10 voluntarios, 48 horas después de una aplicación – piel seca.
4- Autoevaluación en 23 sujetos durante 21 días con aplicación diaria, % de satisfacción. Evaluación 48 horas después de una aplicación.

FAQ
Es una condición en la que la piel presenta sequedad extrema, irritación y picor frecuente. Puede aparecer en todas las edades y suele estar relacionada con una barrera cutánea deficiente y una inflamación crónica.
La piel atópica produce menos lípidos naturales y proteínas esenciales, lo que la hace más permeable y vulnerable a irritantes y alérgenos. Esto desencadena inflamación, enrojecimiento y sensación de picor.
Omega 3, 6 y 9, niacinamida, manteca de karité, azúcares biomiméticos y activos antiinflamatorios ayudan a reparar la barrera, reducir el picor y prevenir nuevas crisis.
Se recomienda aplicar dos veces al día, especialmente después del baño. La constancia es clave para mantener la piel nutrida, reducir los brotes y mejorar su confort general.
Hidratar implica aportar agua a las capas superficiales de la piel, mientras que nutrir consiste en aportar lípidos que restauran la barrera. Ambos pasos son esenciales para tratar la sequedad extrema.
Evitar duchas calientes, productos con perfume o alcohol y ropa irritante. Es clave aplicar cuidados calmantes con textura rica que alivien el picor y restauren la función protectora de la piel.
Sí. Los limpiadores suaves sin jabón ayudan a preservar el equilibrio del manto lipídico y a prevenir la resequedad, evitando agravar los síntomas.
Sí. Los productos adecuados para piel atópica suelen estar testados pediátricamente y son seguros desde el nacimiento. Ayudan a calmar la piel y a reducir la frecuencia de los brotes.
Sí. El frío, el viento, el calor seco y los cambios bruscos de temperatura pueden deshidratar más la piel. Es importante adaptar la rutina a las condiciones climáticas para protegerla mejor.
Reduce la intensidad y frecuencia de los brotes, calma el picor, mejora el confort y refuerza la barrera protectora. La constancia es fundamental para mantener la piel en equilibrio.
Sí, recomendamos ampliamente visitar a un dermatólogo, quien tendrá una opinión profesional y podrá diagnosticar y recomendar productos de acuerdo a las necesidades de tu piel.





