












INGREDIENTES
Alivia inmediatamente las molestias y evita la irritación de la piel sensible.
El polvo antihumedad, cinco veces más absorbente que el caolín o el talco, regula eficazmente la transpiración intensa incluso durante los periodos de máxima actividad.
Reduce las bacterias causantes del mal olor, al tiempo que preserva las bacterias buenas. Respeta el equilibrio de la microbiota de la piel.
Para una acción antitranspirante continua y duradera.
AQUA/EAU/WATER, CITRATO DE TRIETILO,
UNDECANO, TIERRA DE DIATOMEAS,
GLICERINA, TRIDECANO, PERFUME/FRAGANCIA,
PENTILENGLICOL, PROPILENGLICOL,
RICINOLEATO DE ZINC, EXTRACTO DE FLORES DE
ANTHEMIS NOBILIS, ARGININA, CETEARETH-33,
DECIL GLUCÓSIDO, EXTRACTO DE FERMENTO
DE LACTOCOCO, GOMA ESCLEROTIUM, ACEITE DE SEMILLAS DE
HELIANTHUS ANNUUS (GIRASOL),
TOCOFEROL, 1,2-HEXANODIOL, ALCOHOL
ARAQUIDÍLICO, ARAQUIDIL GLUCÓSIDO, ALCOHOL
BEHENÍLICO, CAPRILILGLICOL, ALCOHOL
CETEARÍLICO, ÁCIDO CÍTRICO, CAPRILATO DE
GLICERILO, PROPANODIOL

RESULTADOS
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• 95% de eficacia durante todo el día y reducción la transpiración
• El producto regula la transpiración a largo plazo y proporciona una protección duradera contra los malos olores en un 91%
• El producto es eficaz incluso en condiciones deportivas en un 86%
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• 95% no irritante para la piel
• El producto proporciona confort y deja una sensación de frescor en un 91%
• El producto no deja marcas blancas o amarillas en mi ropa en un 91%
1- Autoevaluación durante 21 días, sobre22 voluntarios, % satisfechos.

FAQ
El sudor en sí es inoloro, pero al entrar en contacto con bacterias en la piel puede generar mal olor. Algunos factores como el estrés, la actividad física o desequilibrios hormonales pueden aumentar la sudoración.
El desodorante neutraliza el olor sin afectar la producción de sudor, mientras que el antitranspirante actúa directamente sobre las glándulas sudoríparas para reducir la transpiración.
Utilizan activos como sales de aluminio optimizadas o ingredientes antibacterianos que reducen el sudor y combaten el mal olor, con fórmulas diseñadas para respetar incluso la piel sensible.
Sí, siempre que estén dermatológicamente testados y formulados para el uso frecuente. Muchos de ellos ofrecen eficacia prolongada sin bloquear completamente la transpiración fisiológica.
Existen tratamientos tópicos con acción intensiva que regulan el exceso de sudor en zonas específicas como axilas, pies o manos. También pueden usarse como complemento a otros tratamientos médicos.
Sí. Existen fórmulas suaves, sin alcohol ni fragancias, aptas desde la adolescencia y para pieles sensibles o irritadas, incluso después del afeitado o depilación.
Algunas fórmulas naturales utilizan ingredientes absorbentes como polvos minerales o agentes purificantes. Aunque son menos potentes, ofrecen una opción para quienes buscan evitar sales de aluminio.
La humedad constante favorece la proliferación bacteriana y fúngica, lo que puede causar irritaciones, mal olor o infecciones. Mantener la piel seca mejora el confort y la salud cutánea.
Sí. Algunos productos están formulados para reaplicación incluso sobre la piel ya sudada, aportando frescura inmediata y control prolongado del olor.
Sí. El estrés activa glándulas específicas que provocan un tipo de sudor más denso y con mayor carga de lípidos, lo que facilita la aparición de mal olor. Un buen cuidado ayuda a controlarlo eficazmente.
Sí, recomendamos ampliamente visitar a un dermatólogo, quien tendrá una opinión profesional y podrá diagnosticar y recomendar productos de acuerdo a las necesidades de tu piel.





