
















INGREDIENTES
Suaviza e hidrata la piel.
LAB20.04/A.38 - INGREDIENTES : AQUA/EAU/WATER, C14-16 OLEFINA SULFONATO SÓDICO, COCO-GLUCÓSIDO, COCO-BETAÍNA, GLICERINA, FRAGANCIA, ÁCIDO CÍTRICO, BENZOATO SÓDICO, SORBATO POTÁSICO, FITATO SÓDICO.

RESULTADOS
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• 35% de más hidratación 3h después de1.
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• 100% de textura agradable, fácil de enjuagar, lavado suave3.
• Se respeta al 100% el equilibrio de la piel3.
• 95% de la piel está inmediatamente confortable y calmada3.
• 95% de las sensaciones de picor han disminuido3.
• 91% de piel hidratada y reducción de la sensación de tensión en la piel e irritación3.
1- Mediciones corneométricas, 21 voluntarios.
2- Probado según la norma OCDE 301F Biodegradación del 65% en 28 días.
3- Autoevaluación - 23 sujetos con piel sensible - 21 días - 1 aplicación al día, % de satisfacción.

FAQ
Es una condición en la que la piel presenta sequedad extrema, irritación y picor frecuente. Puede aparecer en todas las edades y suele estar relacionada con una barrera cutánea deficiente y una inflamación crónica.
La piel atópica produce menos lípidos naturales y proteínas esenciales, lo que la hace más permeable y vulnerable a irritantes y alérgenos. Esto desencadena inflamación, enrojecimiento y sensación de picor.
Omega 3, 6 y 9, niacinamida, manteca de karité, azúcares biomiméticos y activos antiinflamatorios ayudan a reparar la barrera, reducir el picor y prevenir nuevas crisis.
Se recomienda aplicar dos veces al día, especialmente después del baño. La constancia es clave para mantener la piel nutrida, reducir los brotes y mejorar su confort general.
Hidratar implica aportar agua a las capas superficiales de la piel, mientras que nutrir consiste en aportar lípidos que restauran la barrera. Ambos pasos son esenciales para tratar la sequedad extrema.
Evitar duchas calientes, productos con perfume o alcohol y ropa irritante. Es clave aplicar cuidados calmantes con textura rica que alivien el picor y restauren la función protectora de la piel.
Sí. Los limpiadores suaves sin jabón ayudan a preservar el equilibrio del manto lipídico y a prevenir la resequedad, evitando agravar los síntomas.
Sí. Los productos adecuados para piel atópica suelen estar testados pediátricamente y son seguros desde el nacimiento. Ayudan a calmar la piel y a reducir la frecuencia de los brotes.
Sí. El frío, el viento, el calor seco y los cambios bruscos de temperatura pueden deshidratar más la piel. Es importante adaptar la rutina a las condiciones climáticas para protegerla mejor.
Reduce la intensidad y frecuencia de los brotes, calma el picor, mejora el confort y refuerza la barrera protectora. La constancia es fundamental para mantener la piel en equilibrio.
Sí, recomendamos ampliamente visitar a un dermatólogo, quien tendrá una opinión profesional y podrá diagnosticar y recomendar productos de acuerdo a las necesidades de tu piel.







