










INGREDIENTES
Restablece el equilibrio de la microbiota cutánea Optimiza el tiempo y la calidad de la reparación cutánea.
Efecto segunda piel, filmógeno y resistente Forma un escudo ultraconfortable contra las agresiones externas Nutre intensamente Previene la sequedad reforzando la barrera cutánea.
AQUA/EAU/WATER, GLICERINA, ACEITE DE COCOS NUCIFERA (COCO), DIGLICERINA, ACEITE VEGETAL, ALCOHOLES C12-16, PALMITATO DE GLICOL, PALMITATO DE CETILO, CITRATO DE ESTEARATO DE GLICERILO, CERA DE SEMILLAS DE HELIANTHUS ANNUUS (GIRASOL), SÍLICE, PENTILENGLICOL, 1,2-HEXANODIOL, POLIACRILATO DE SODIO, LECITINA HIDROGENADA, ÁCIDO PALMÍTICO, OLIGOSACÁRIDO DE ALFA-GLUCANO, PROPANEDIOL, CAPRILILGLICOL, HIDROXIHIDROCINAMATO DE PENTAERITRITILO TETRA-DI-T-BUTILO, FOSFATO DISÓDICO DE ACETILGLUCOSAMINA, RAMNOSA, CAFEILGLUCÓSIDO, GLUCOSA, ÁCIDO GLUCURÓNICO

RESULTADOS
• 100% el producto crea una película barrera invisible1.
• 95% de reparación de las manos de forma duradera1.
• 8 horas de hidratación2.
• 43% menos resequedad3.
.
• 136% más suave2.
• 100% de efecto calmante inmediato en las manos1.
1- Autoevaluación de 21 voluntarios durante 21 días de aplicación diaria, % de satisfacción.
2- Corneometría en 12 voluntarios, medida 8 horas después de la aplicación.
3- Puntuación dermatológica en 21 voluntarios durante 21 días de aplicación diaria, % de variación.

FAQ
Es aquella que ha perdido su integridad por agresiones externas como quemaduras, procedimientos dermatológicos, rasguños, exposición al sol o tratamientos irritantes. Suele presentar enrojecimiento, ardor o descamación.
Una piel dañada es más vulnerable a infecciones, pérdida de hidratación y sensibilidad. Repararla rápidamente permite restaurar su función protectora y acelerar la recuperación visible y funcional.
Activos como el madecassoside, el pantenol, los azúcares reparadores y el cobre-zinc tienen propiedades calmantes, regeneradoras y antibacterianas que favorecen la recuperación cutánea.
Después de intervenciones estéticas, exfoliaciones, tatuajes, quemaduras leves, rasguños o zonas irritadas por roce o clima. Es ideal aplicar un producto que calme, repare y proteja la zona afectada.
Además de reparar, se debe crear una película protectora sobre la piel que la aísle de bacterias, contaminantes o roces. Esto acelera la regeneración sin interferencias externas.
Las texturas crema o bálsamo, ricas y envolventes, crean un ambiente húmedo favorable a la cicatrización. Deben ser no comedogénicas y sin ingredientes irritantes para maximizar el confort.
Sí. Las fórmulas calmantes, sin fragancia y testadas dermatológicamente pueden utilizarse en pieles muy sensibles, incluso en bebés y niños, siempre siguiendo indicaciones de uso.
Evitar rascar, sobreexponer al sol o usar productos agresivos. Es fundamental mantener la zona limpia, hidratada y protegida para que la piel se regenere de forma óptima y sin dejar marcas.
Sí, con el cuidado adecuado la piel puede recuperar su integridad, textura y función. La constancia en la aplicación de productos reparadores es clave para una regeneración eficaz.
Calmar implica reducir molestias como ardor, picazón o enrojecimiento; hidratar consiste en restablecer el nivel de agua. Ambos procesos son complementarios para restaurar la piel dañada.
Sí, recomendamos ampliamente visitar a un dermatólogo, quien tendrá una opinión profesional y podrá diagnosticar y recomendar productos de acuerdo a las necesidades de tu piel.




